Hay observadores que esperan durante meses o incluso años una pifia en la que regodearse. Pero el gobierno que preside la señora Cristina Fernández de Kirchner nos vive dando una tras otra. En este caso, un nuevo ejemplo de represión, del mismo tipo que ella misma combatió hace décadas cuando militaba en el así llamado "Ejército Revolucionario del Pueblo", y otras organizaciones delictivas del mismo estilo.
Esta vez no fue en las cercanías de San Pedro (hubiera sido demasiado repetir el escenario), sino en las proximidades de Gualeguaychú. La supuesta transgresión del Presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, Sr. Alfredo De Angeli, es contra el artículo 194 bis del Código Penal, que dice así:
"El que entorpeciendo el normal funcionamiento de los transportes públicos creare una situación de peligro común será reprimido con reclusión o prisión de 3 a 15 años si el hecho fuese causa de lesiones graves seguida de muerte de alguna persona y con reclusión o prisión de 8 a 20 años si el hecho fuese causa inmediata."
La pregunta que persiste es: ¿Quién murió o sufrió lesiones graves como consecuencia del corte en el kilómetro 53 de la ruta nacional 14? La respuesta que flota en el aire también se hace oír: La señora Cristina, por intermedio de su ministro Alberto, éste a su vez por intermedio de un juez de turno, y éste haciendo llegar la orden a las Fuerzas Armadas, intentaron manchar el nombre y las intenciones de un hombre cabal.
El señor ministro Alberto Fernández dice que no hubo represión ni violencia. El señor ministro Florencio Randazzo dice que hubo más violencia de los productores que de los efectivos de Gendarmería. ¿Estarían viendo un noticiero viejo? ¿De hace años, tal vez, cuando el actual ministro de choque, señor Luis D'Elía, encabezaba las protestas, y las fuerzas del orden sólo se paraban en fila a recibir los piedrazos? ¡Vamos! Nosotros vimos las imágenes nuevas, fresquitas, del sábado.
Y ahora los ministros aclaran en conjunto que así no va a haber diálogo. Se ofenden, como se ofendió a cada paso la señora presidente. El gobernador Rodríguez Saa lo dijo por televisión: "Un gobernante no tiene derecho a enojarse ni a sentirse ofendido. No puede cerrarse al diálogo. Su deber como gobernante es dialogar."
Señora presidente, señores ministros, cumplan con su deber o háganse a un lado de una vez por todas y dejen que alguien más capacitado se haga cargo del trabajo. En un empleo orientado a resultados de esas empresas extranjeras que tanto les gusta a ustedes que vengan a invertir, realmente no durarían una semana. Así, no.
Para empeorar las cosas, una (o varias) camionetas tripuladas por gente asalariada de la Secretaría del Tetra y el Chori, dependiente del Ministerio de Choque, recorrieron la provincia de Buenos Aires incendiando campos. ¿El objetivo? Recrear la angustia de las quemas de pastizales de meses atrás, pero con un agravante: lo que incendiaron son los silos y bolsones, depósitos de grano. Por supuesto, con la sequía y el fuerte viento, los incendios se propagaron a las pasturas, los alambrados, los postes de las líneas de electricidad. Hermoso. Las delicias de los gobernantes que supimos conseguir.
Veremos qué nuevo descalabro planean para estos días. Veremos, a lo largo de los meses, con cuántos y cuáles países tenía ya la señora Cristina "acuerdos" para comprarles su grano. Y veremos cuáles serán las comisiones para ella y su séquito.
Te estaré vigilando.
Esta vez no fue en las cercanías de San Pedro (hubiera sido demasiado repetir el escenario), sino en las proximidades de Gualeguaychú. La supuesta transgresión del Presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, Sr. Alfredo De Angeli, es contra el artículo 194 bis del Código Penal, que dice así:
"El que entorpeciendo el normal funcionamiento de los transportes públicos creare una situación de peligro común será reprimido con reclusión o prisión de 3 a 15 años si el hecho fuese causa de lesiones graves seguida de muerte de alguna persona y con reclusión o prisión de 8 a 20 años si el hecho fuese causa inmediata."
La pregunta que persiste es: ¿Quién murió o sufrió lesiones graves como consecuencia del corte en el kilómetro 53 de la ruta nacional 14? La respuesta que flota en el aire también se hace oír: La señora Cristina, por intermedio de su ministro Alberto, éste a su vez por intermedio de un juez de turno, y éste haciendo llegar la orden a las Fuerzas Armadas, intentaron manchar el nombre y las intenciones de un hombre cabal.
El señor ministro Alberto Fernández dice que no hubo represión ni violencia. El señor ministro Florencio Randazzo dice que hubo más violencia de los productores que de los efectivos de Gendarmería. ¿Estarían viendo un noticiero viejo? ¿De hace años, tal vez, cuando el actual ministro de choque, señor Luis D'Elía, encabezaba las protestas, y las fuerzas del orden sólo se paraban en fila a recibir los piedrazos? ¡Vamos! Nosotros vimos las imágenes nuevas, fresquitas, del sábado.
Y ahora los ministros aclaran en conjunto que así no va a haber diálogo. Se ofenden, como se ofendió a cada paso la señora presidente. El gobernador Rodríguez Saa lo dijo por televisión: "Un gobernante no tiene derecho a enojarse ni a sentirse ofendido. No puede cerrarse al diálogo. Su deber como gobernante es dialogar."
Señora presidente, señores ministros, cumplan con su deber o háganse a un lado de una vez por todas y dejen que alguien más capacitado se haga cargo del trabajo. En un empleo orientado a resultados de esas empresas extranjeras que tanto les gusta a ustedes que vengan a invertir, realmente no durarían una semana. Así, no.
Para empeorar las cosas, una (o varias) camionetas tripuladas por gente asalariada de la Secretaría del Tetra y el Chori, dependiente del Ministerio de Choque, recorrieron la provincia de Buenos Aires incendiando campos. ¿El objetivo? Recrear la angustia de las quemas de pastizales de meses atrás, pero con un agravante: lo que incendiaron son los silos y bolsones, depósitos de grano. Por supuesto, con la sequía y el fuerte viento, los incendios se propagaron a las pasturas, los alambrados, los postes de las líneas de electricidad. Hermoso. Las delicias de los gobernantes que supimos conseguir.
Veremos qué nuevo descalabro planean para estos días. Veremos, a lo largo de los meses, con cuántos y cuáles países tenía ya la señora Cristina "acuerdos" para comprarles su grano. Y veremos cuáles serán las comisiones para ella y su séquito.
Te estaré vigilando.
