Muy bonito, señora presidente. Muy bonito. ¿No podría haberlo hecho antes?
En un incomprensible intento por mantener una imagen fuerte, evitó durante meses hacer lo correcto. Se encaprichó y se empecinó. En vez de mostrar una verdadera fortaleza y grandeza, ocultó su debilidad tras la soberbia, su estrechez de miras tras las estadísticas, su discurso setentista y retrógrado tras la memoria de los muertos.
¡Si esos muertos se levantaran de la tumba! ¡Qué poco les importaría la memoria de semejante personaje!
Pero ahora, luego de las masivas demostraciones de los argentinos bien nacidos (que seguramente no son los mismos bien nacidos a los que se refirió el señor Luis D'Elía), y cuando por fin decidió dar un giro positivo a su capricho, llega demasiado tarde para salvar su imagen. Lo que debió ser un gesto de fortaleza sólo prueba su debilidad, lo que debió ser un gesto de grandeza sólo pone de manifiesto su pequeñez, señora presidente.
A menos que...
¿Cuáles son realmente sus compromisos internacionales? ¿Cuáles son los arreglos que ya tiene hechos para comprar el grano y a quién? ¿Por qué tanto interés en desgastar a los productores argentinos y quemar el grano almacenado?
Aún tiene mucho por qué responder, señora presidente. Aún tiene mucho que explicar a la Historia. Sería bueno que empezara cuanto antes.
Te estaré vigilando.
En un incomprensible intento por mantener una imagen fuerte, evitó durante meses hacer lo correcto. Se encaprichó y se empecinó. En vez de mostrar una verdadera fortaleza y grandeza, ocultó su debilidad tras la soberbia, su estrechez de miras tras las estadísticas, su discurso setentista y retrógrado tras la memoria de los muertos.
¡Si esos muertos se levantaran de la tumba! ¡Qué poco les importaría la memoria de semejante personaje!
Pero ahora, luego de las masivas demostraciones de los argentinos bien nacidos (que seguramente no son los mismos bien nacidos a los que se refirió el señor Luis D'Elía), y cuando por fin decidió dar un giro positivo a su capricho, llega demasiado tarde para salvar su imagen. Lo que debió ser un gesto de fortaleza sólo prueba su debilidad, lo que debió ser un gesto de grandeza sólo pone de manifiesto su pequeñez, señora presidente.
A menos que...
¿Cuáles son realmente sus compromisos internacionales? ¿Cuáles son los arreglos que ya tiene hechos para comprar el grano y a quién? ¿Por qué tanto interés en desgastar a los productores argentinos y quemar el grano almacenado?
Aún tiene mucho por qué responder, señora presidente. Aún tiene mucho que explicar a la Historia. Sería bueno que empezara cuanto antes.
Te estaré vigilando.
