¡Qué diferencia notable! Dos casos.
En Alemania, Kimberly Mueller sobrevivió tras haber nacido con un peso de sólo 300 gramos. A pesar de las pocas probabilidades, los profesionales de la medicina pusieron todo su empeño y los padres de Kim todo su amor, y seis meses después, la pequeña fue dada de alta y podrá tener una vida normal.
En Argentina, en la provincia de Entre Ríos, un feto sin nombre aunque de "familia" Tanus, se encontró con una sentencia de muerte, a pesar de llevar cuatro meses de gestación, ser sano y viable. ¿Su delito? La existencia. Los médicos del Hospital Materno Infantil, muy acertadamente se negaron por unanimidad a perpetrar el homicidio. Su abuelo, pleno de amor, se ofreció a adoptar a la criatura y criarla. Pero su abuela, ayudada por el Gobierno Federal y el INADI, todos llenos de odio, consiguió trasladar a la joven mamá "de urgencia" a Mar del Plata, donde finalmente se ejecutó la sentencia de muerte. Ya no podrá tener una vida, ni normal ni nada. Estos no son profesionales de la medicina si no respetan su Juramento.
El INADI, presidido por la señorita María José Lubertino, se llama a sí mismo "Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo". Yo pregunto, Lubertino: ¿Si el caso Tanus no es discriminación/segregación, entonces qué es? El INADI es una ONG que lamentablemente cada vez tiene más de G que de NG. En otras palabras, el Gobierno Federal, presidido por el señor Néstor Carlos Kirchner, apoya y promueve la masacre de inocentes (igual que en la Alemania de otros tiempos).
Un detalle interesante resulta ser que el homicidio, llamado "terapéutico", tuvo lugar en la provincia de Buenos Aires, cuya Constitución dice en su Artículo 12: "Todas las personas en la provincia gozan, entre otros, de los siguientes derechos: 1. A la vida, desde la concepción hasta la muerte natural. 2. A conocer la identidad de origen. 3. Al respeto de la dignidad, al honor, la integridad física, psíquica y moral. [...]", y sigue enumerando. Evidentemente, el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, que dirije el señor Hugo Casarca, no respeta los incisos 1 y 3 del Artículo 12 de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires.
¿Dónde están las organizaciones de derechos humanos?
No voy a decir ojalá porque sería caer al mismo nivel. Pero sí voy a preguntarme. ¿Y si la mamá de María José hubiera decidido abortar? ¿Y si la mamá de Néstor Carlos hubiera decidido abortar? ¿Y si la mamá de Hugo hubiera decidido abortar? ¿Y si la mamá de la abuela Tanus hubiera decidido abortar? ¿Y si las mamás de los jueces entrerrianos hubieran decidido abortar?
Pero no. Esas madres respetaban la vida, no como los hijos de esas madres, esos hijos de su madre.
Los estoy vigilando.
En Alemania, Kimberly Mueller sobrevivió tras haber nacido con un peso de sólo 300 gramos. A pesar de las pocas probabilidades, los profesionales de la medicina pusieron todo su empeño y los padres de Kim todo su amor, y seis meses después, la pequeña fue dada de alta y podrá tener una vida normal.
En Argentina, en la provincia de Entre Ríos, un feto sin nombre aunque de "familia" Tanus, se encontró con una sentencia de muerte, a pesar de llevar cuatro meses de gestación, ser sano y viable. ¿Su delito? La existencia. Los médicos del Hospital Materno Infantil, muy acertadamente se negaron por unanimidad a perpetrar el homicidio. Su abuelo, pleno de amor, se ofreció a adoptar a la criatura y criarla. Pero su abuela, ayudada por el Gobierno Federal y el INADI, todos llenos de odio, consiguió trasladar a la joven mamá "de urgencia" a Mar del Plata, donde finalmente se ejecutó la sentencia de muerte. Ya no podrá tener una vida, ni normal ni nada. Estos no son profesionales de la medicina si no respetan su Juramento.
El INADI, presidido por la señorita María José Lubertino, se llama a sí mismo "Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo". Yo pregunto, Lubertino: ¿Si el caso Tanus no es discriminación/segregación, entonces qué es? El INADI es una ONG que lamentablemente cada vez tiene más de G que de NG. En otras palabras, el Gobierno Federal, presidido por el señor Néstor Carlos Kirchner, apoya y promueve la masacre de inocentes (igual que en la Alemania de otros tiempos).
Un detalle interesante resulta ser que el homicidio, llamado "terapéutico", tuvo lugar en la provincia de Buenos Aires, cuya Constitución dice en su Artículo 12: "Todas las personas en la provincia gozan, entre otros, de los siguientes derechos: 1. A la vida, desde la concepción hasta la muerte natural. 2. A conocer la identidad de origen. 3. Al respeto de la dignidad, al honor, la integridad física, psíquica y moral. [...]", y sigue enumerando. Evidentemente, el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, que dirije el señor Hugo Casarca, no respeta los incisos 1 y 3 del Artículo 12 de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires.
¿Dónde están las organizaciones de derechos humanos?
No voy a decir ojalá porque sería caer al mismo nivel. Pero sí voy a preguntarme. ¿Y si la mamá de María José hubiera decidido abortar? ¿Y si la mamá de Néstor Carlos hubiera decidido abortar? ¿Y si la mamá de Hugo hubiera decidido abortar? ¿Y si la mamá de la abuela Tanus hubiera decidido abortar? ¿Y si las mamás de los jueces entrerrianos hubieran decidido abortar?
Pero no. Esas madres respetaban la vida, no como los hijos de esas madres, esos hijos de su madre.
Los estoy vigilando.
