Gualeguaychú es una zona de guerra. No por la cantidad de bajas, ni de edificios destruídos, ni los movimientos de tropas, ni las balas disparadas. Tampoco por los enfrentamientos emocionales. Nada de eso. Es una zona de guerra química.
Las torres de la pastera de Botnia lanzan a la atmósfera una nube de gases altamente tóxicos, y los seres humanos de las inmediaciones simplemente lanzan... Y estamos hablando de seres humanos de ambas márgenes del río. ¿Dónde están las organizaciones de Derechos Humanos?
Una búsqueda rápida en internet nos trae datos muy interesantes de lo que el sulfuro de sodio le hace al cuerpo humano. El sulfuro de sodio que mana de las torres, claro. Bien sabemos que el Estado Nacional es el responsable de la salvaguarda de la integridad de sus ciudadanos. Hasta ahora está en rojo.
Te estaré vigilando.
